“Qué hermosa la mañana, qué brillante fue el sol… daban
voces de loor”, es la descripción exacta del panorama
que se observaba el domingo 30 de octubre recién pasado,
sobre una hermosa colina de la Villa Cárdenas, rodeada
por un frondoso bosque de color verde intenso, bajo un
cielo celeste espectacularmente brillante y un sol
intenso rodeado de cúmulos nubosos muy blancos, desde
donde se divisa el cruce de los barcos de todo el mundo
que pasan por el Canal de Panamá, es el área selecta
donde se erigirá la Casa del Señor, Su Santo Templo, en
la Ciudad de Panamá.
Amenazaba el mal tiempo un día antes de la ceremonia de
la primera palada, las noticias sólo hablaban del
huracán Beta que se acercaba a las costas de Nicaragua y
Costa Rica, anunciándonos a todos que debíamos estar
preparados para cualquier eventualidad debido al mal
tiempo… tiempo de huracanes y de abundante lluvia es el
mes de octubre; pero los panameños depositamos nuestra
fe en el Señor y elevamos nuestra oración ferviente para
pedirle que en este día domingo 30 de octubre el mal
tiempo cesara, y así fue, nuestra oración fue
contestada, el día fue soleado y esplendoroso.
La sencilla pero hermosa ceremonia fue presidida por el
élder Spencer V. Jones de los Setenta y Presidente del
Área de Centro América, quien ofreció una inspirada
oración para dedicar el terreno. En su mensaje previo a
la oración mencionó que nuestro deber mientras se
construye la casa del Señor, es “poner nuestra casa en
orden”, citó D. y C. 109:8 “organizaos; preparad todo lo
que fuere necesario; y estableced una casa de oración,
una casa de fe, una casa de instrucción, una casa de
gloria, una casa de orden, una casa de Dios;” dijo
además que si nuestra familia estudia las Escrituras,
hace la noche de hogar y es constante en la oración,
recibiremos las bendiciones prometidas. Citó del
presidente Hinckley la necesidad de leer el Libro de
Mormón y animó a los miembros a lograr la meta de leerlo
antes del fin del año.
También estuvo presente el élder José García, Setenta de
Área, acompañado por los líderes invitados, entre ellos
presidencias de estaca, presidentes de distrito y
algunos obispos, cada quien acompañado por su esposa. El
élder García dijo que “Muchos que ya no están hubiesen
querido ser testigos de lo que nosotros estamos viendo
esta mañana”, recordó a varios de los pioneros locales
de la Iglesia y a otros fieles miembros que han pasado
ya el velo, quienes de seguro habrían disfrutado de
estar presentes.
Galería de fotos