|
LAS FAMILIAS PUEDEN ESTAR JUNTAS PARA SIEMPRE
Las relaciones familiares pueden durar para siempre, y no tan sólo para esta
vida.
Así como algunas de las alegrías más gratas derivan de las asociaciones con la
familia, la pérdida de un miembro amado de la familia puede ser la fuente de
nuestro pesar más profundo;
pero no es necesario que la muerte marque el final de nuestras relaciones con
nuestros seres queridos. El Señor reveló a José Smith que "la misma sociabilidad
que existe entre nosotros aquí, existirá entre nosotros allá [en la eternidad],
pero la acompañará una gloria eterna" (Doctrina y Convenios 130:2).
Los miembros de la familia que acepten la expiación de Jesucristo y sigan Su
ejemplo pueden estar juntos para siempre mediante ordenanzas sagradas
realizadas en los santos templos de Dios.
|