La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
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Conceptos erróneos y mitos sobre la Iglesia

Mito:
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no es una Iglesia cristiana.

El fundamento, la historia y el nombre mismos de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días da amplio testimonio de que Dios el Padre y Su Hijo Jesucristo, quien expió los pecados de la humanidad y murió en la cruz, son el centro de la teología y de la adoración de la Iglesia.

Mito:
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es una iglesia protestante.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es una restauración de la Iglesia cristiana original a la tierra; dicha Iglesia había caído en la apostasía durante los primeros siglos de la era cristiana. Su organización y teología no son el resultado de la reforma o del protestantismo, sino que Dios envió mensajeros divinos a la tierra para dar al joven profeta José Smith la autoridad de Dios a fin de restablecer o restaurar la Iglesia de Jesucristo.

Mito:
Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días son polígamos.

Algunos de los primeros líderes y miembros de la Iglesia entraron en matrimonios plurales durante el siglo diecinueve. En 1890, después de recibir una revelación, el Presidente de la Iglesia, Wilford Woodrufff, declaró que la práctica se debería discontinuar. Desde ese entonces, todos los Presidentes de la Iglesia han reafirmado esa posición. Los miembros de la Iglesia que hoy en día practican el matrimonio plural se someten a la acción disciplinaria de la Iglesia, e incluso a la excomunión.

Mito:
Los "mormones fundamentalistas" son miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, quienes todavía practican la poligamia.

El término "mormón" ---aunque no tenga un respaldo oficial--- se usa ampliamente en los medios de comunicación para referirse a los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. El uso de la expresión "mormones fundamentalistas" para hacer referencia a los polígamos es, por lo tanto, errónea, y crea malentendidos y malas intepretaciones. Los miembros de la Iglesia que practiquen la poligamia en la actualidad serán excomulgados. Puesto que aquellos que practican la poligamia no pueden ser miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, es incorrecto referirse a ellos como "mormones fundamentalistas".

Mito:
A La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días también se le conoce correctamente como la "Iglesia Mormona".

La expresión "Iglesia Mormona" se ha aplicado a la Iglesia públicamente desde hace muchos años como un sobrenombre, pero la mayoría de los miembros de la Iglesia prefieren no usar ese nombre como un título formal. El término "Mormón" proviene del Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo, así nombrado por un profeta de la antigua América que compiló ese registro; por lo tanto, la palabra "Mormón" se aplica correctamente a un libro o a un profeta antiguo en particular.

La expresión también ha llegado a introducirse en títulos tales como el Coro del Tabernáculo Mormón, o frases específicas tales como "pioneros mormones"; sin embargo, no debe aplicarse como un título para la Iglesia en sí. El nombre correcto, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, se dio por revelación de Dios a José Smith en 1838, y debe utilizarse siempre que sea posible cuando se haga referencia a la Iglesia como una institución.

Mito:
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es racista con respecto a la gente de tez negra.

Hasta 1978, los miembros varones de tez negra de la Iglesia no eran ordenados al sacerdocio laico. Esa posición fue cambiada por revelación el 8 de junio de 1978, cuando Spencer W. Kimball, duodécimo presidente de la Iglesia, anunció: "ha llegado el día prometido por tan largo tiempo en el que todo varón que sea fiel y digno miembro de la Iglesia puede recibir el santo sacerdocio" (Declaración Oficial-2).

La Iglesia considera a todo el género humano como hijos del mismo Padre Celestial, literalmente como hermanos y hermanas. Tal como lo declaró el Quórum de los Doce Apóstoles en 1987: "Repudiamos los esfuerzos de denegar a cualquier persona su dignidad y sus derechos inalienables debido a la trágica y aborrecible teoría de la superioridad de una raza o color sobre otra".

 

Aparte de la breve orientación que reciben en el centro de capacitación misional, los misioneros reciben muy poca capacitación formal para el desempeño de su ministerio. La preparación misional proviene principalmente del estudio personal y, en muchos casos, del ejemplo que recibieron en el hogar durante la niñez.

   

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